sábado, 24 de septiembre de 2011

ESTUDIO SOBRE LA OBESIDAD INFANTIL

“ESTUDIO DE PREVALENCIA DE 0BESIDAD INFANTAIL, ALIMENTACIAÓN, ACTIVIDAD FÍSICA, DESARROLLO INFANTIL Y OBESIDAD. (ALADINO),
“La mitad de los niños de 6 a 9 años está por encima del peso recomendado”
Las conclusiones que indica el estudio son alarmantes, porque el 45,2 % de los niños españoles padecen exceso de peso, y uno de cada cinco llega a Ia obesidad. Esto muestra que el problema del sobrepeso está muy extendido a estas edades tempranas. Estos menores afectados, "con mucha mayor probabilidad en el futuro desarrollarán enfermedades como diabetes, hipertensión o cáncer. En comparación con los niños europeos, los españoles únicamente son superados por los italianos aunque el crecimiento de la obesidad infantil en nuestro país se ha estabilizado en comparación con los estudios precedentes. En los niños la obesidad masculina es del 22 %, significativamente superior a las niñas con un 16,2% .
Causas:
Globalmente, existen distintas razones que "explican este fenómeno catalogado como la epidemia del siglo XXI.
1. Nivel cultural:
La obesidad y el sobrepeso infantil en niños cuyos padres tienen un menor nivel de estudios es casi siete puntos mayor (47,9% en el caso de estudios secundarios que entre los hijos de personas con estudios superiores (4 1, 2 %).
2. Nivel de ingresos:
El riesgo de sobrepeso es mayor a medida que disminuye el salario que cobran los padres, En hogares por debajo de los 1.500 euros de ingresos brutos, el índice es del 50,1%, diez puntos por encima de los niños cuyos progenitores superan los 2.500 euros mensuales de ingresos.
3. Sedentarismo:
Esta parece ser la principal causa de las elevadas cifras. Los niños que tienen televisión, Ordenador o videoconsola en su habitación padecen sobrepeso en mayor medida,  50,2% en comparación al 43,2 o/o entre quienes los tienen fuera de su cuarto. La mitad de los niños de entre 6 y 9 años que dedican más de tres horas a este tipo de ocio padecen un peso superior al recomendado.
4. Comer en los colegios:
Los niños que comen en los colegios tienen en un 56,3 % un peso adecuado, cinco puntos más sobre quienes se alimentan en sus casas.
Recomendaciones:
Las intervenciones educativas  deben dirigirse a las clases sociales con bajo nivel de renta y estudios para reducir las desigualdades en salud.
Deben potenciarse las medidas encaminadas a modificar el entorno alimentario, haciéndolo más saludable y que faciliten la práctica de actividad física.
El estudio ALADINO se enmarca dentro de una iniciativa de la Organización Mundial de la Salud que ha promovido la realización de este estudio de forma conjunta en 17 países Europeos para poder comparar los resultados y diseñar estrategias correctivas grupales. La encuesta española ha evaluado a 7.923 niños y niñas entre 6 a 9 años, entre octubre del 2010 y mayo del 2011.
Publicado por Sport Managers nº 78

sábado, 20 de agosto de 2011

EL DEPORTE PÚBLICO O POPULAR TIENE QUE APRETARSE EL “CINTURÓN” A FONDO

En los tiempos que corren, ya no hay lugar a dudas, hay que reducir gastos y cambiar la “eficacia” por la “eficiencia”. ¿Consecuencia del despilfarro o de un mal sistema de financiación?

Entre 1990 y 2007 los presupuestos municipales aumentaron gracias a la boyante recaudación por licencias de obras e impuestos como el de plusvalías y el de construcciones de viviendas y parques empresariales. Los Ayuntamientos elevaron sus inversiones, pero también su gasto corriente: crearon sociedades municipales e incrementaron sus plantillas. A la vez, cada inversión suponía más gasto corriente. Se construía un equipamiento. Y este requería personal, mantenimiento, asumir pérdidas y además se aprobaban Convenios Colectivos muy boyantes para los funcionarios o contratados laborales públicos, pero insostenibles para la hacienda pública como desde hace unos años lo estamos comprobando.
En los años 80 y 90 el deporte se empezó a popularizar y los ayuntamientos destinaron grandes presupuestos a inversiones, medios materiales y económicos para intentar que toda la población tuviera la posibilidad de acceso a  la actividad física y el deporte. Se proyectaron y construyeron grandes y costosos centros deportivos, los cuales en unos casos se ocuparon, aunque no en todos sus horarios, y en otros su utilización se reduce a la franja horaria de la tarde (de 17,00 a 21,00)

Durante los años 90, muchos ayuntamientos dieron un paso más en la oferta de actividades, construyendo centros de SPA, yacusis, y salas de máquinas con alta tecnología muy costosa, pero que a los directivos y políticos de turno les parecía muy bien, ya que la filosofía era dar una actividad de alta calidad, por considerar que todo el “mundo” tiene derecho a este tipo de instalaciones, sin tener en cuenta sus costes. ¡Eran tiempos de excesos y derroche en muchas corporaciones!
Pero en algunos consistorios se empezaba a dar marcha a tras, dándose cuenta de que los costes eran muy elevados, optaron por la gestión concertada de los centros deportivos públicos, por considerar que se abarataban los costes, manteniendo la calidad de los servicios.

También hay  que hacer una puntualización sobre la calidad de los servicios; en los años 80 una actividad de “mantenimiento físico” tenía un número de 40 alumnos y una clase de enseñanza de natación entre 10 y 20 alumnos. En los años 90, en post de una mejora de la calidad del servicio, el número de alumnos se redujo a menos de la mitad, con el considerable coste, fundamentalmente de técnicos.
Como podemos deducir del muy resumido relato anterior, la filosofía de los estamentos públicos municipales era dar unos servicios de calidad similar a gimnasios y centros deportivos privados, entrando en competencia con ellos, pero a precios muy reducidos, lo que suponía que en muchos casos la subvención media de un servicio estaba por encima del 60 % y 70%, algo claramente insostenible, como se está demostrando actualmente. Esta situación ha sido denunciada continuamente por los centros deportivos privados como “COMPETENCIA DESLEAL”. Lo cual no quiere decir que siempre tuvieran razón.

Actualmente los ayuntamientos están en una situación económica totalmente caótica, en donde no pueden ni pagar a sus proveedores, siendo la ruina de muchos de estos. Esta situación obliga a tener nuevas y creativas iniciativas ESPECIALMENTE EFICIENTES.
Algunas ya se están tomando, tales como la concertación con grandes empresas con acuerdos de construcción y gestión a largo plazo, 30 o 40 años, en donde los ayuntamientos lo único que ofrecen son los terrenos.

Otras opciones pueden ser dar un pequeño paso atrás, y cambiar normativas muy exigentes por otras más flexibles, con aumento de alumnos en cada grupo de actividad, con el fin de hacer más rentable económicamente la actividad sin tener que elevar los precios.
La “masificación” de las actividades será lo menos malo, ya que siempre sería peor que se deje de prestar el servicio. La “masificación” de las actividades deportivas, puede mantener una buena calidad con técnicos deportivos motivados, ilusionados con su trabajo y por supuesto con un mayor esfuerzo por su parte.

La gestión de los centros deportivos también debe ser más eficiente, buscando la polivalencia del personal y un mayor rendimiento del equipo directivo, rediciendo este al mínimo imprescindible.
Siento tener que escribir esto, pero la situación insostenible y las medidas deben ser drásticas. ¿Habrá que aumentar los impuestos? Pero a quien, si tenemos a más del 20% de la población en paro, y a otros que cuyo sueldo no pasa de los 800 € mensuales? No creo que ese sea el camino.

¿Qué medidas se deben tomar? Seamos ingeniosos, creativos, valientes, etc. Cada Administración Pública, deberá hacer sus “deberes”, unos con mas esfuerzo o sacrificio y otros con menos, dependiendo del camino andado.

jueves, 14 de julio de 2011

LA POSTURA DE UPyD SOBRE LA CANDIDATURA OLÍMPICA DE MADRID 2020

El Alcalde de Madrid, Sr. Gallardón, antes de decidir la "nueva apuesta olímpica", debería tener en cuenta la enorme deuda que él mismo ha acumulado durante sus mandatos, como dijo ayer David Ortega, portavoz de UPyD en el Ayuntamiento de Madrid, "Ahora mismo nos encontramos con una ciudad que debe siete mil millones de euros y nuestro diferencial con el bono alemán ayer rozó los 370 puntos. Tenemos cada vez más dificultades para conseguir crédito, nuestra capacidad de endeudamiento es más limitada y mucho más cara. Tenemos que priorizar nuestras necesidades"."Que nadie se escandalice: UPyD no está en contra de los Juegos Olímpicos en sí (apoyamos de hecho sin reservas la candidatura olímpica para 2016); pero creemos firmemente que este no es el momento de presentar una tercera candidatura".
"Gobernar es elegir; tenemos que saber que los recursos a nuestro alcance son escasos y estamos obligados a valorar el coste de oportunidad. El dinero de los Juegos es dinero que bien podría invertirse en escuelas, centro de salud, viviendas; o en ampliar el presupuesto para investigación, lucha contra la pobreza o simple y llanamente el pago a proveedores".
Pero viendo lo visto, Gallardón quiere dejar otra "firmita" para su recuerdo y presentará a la ciudad de Madrid a una nueva candidatura. Por eso pienso que no habr´á que ir contra corriente y lo que UPyD tendrá que hacer es apoyar la Candidatura en las condiciones que el Alcalde dice "sin apenas inversión, ya que según él, esta mas del 80% hecho" y Controlando escrupulosamente las cuentas (TODAS LAS CUENTAS PÚBLICAS), con lo que seremos capaces de demostrar como manipula y miente a los madrileños.

martes, 12 de julio de 2011

¿MADRID OLÍMPICO 2020?

Soy un gran amante del deporte y un convencido de la importancia que su práctica tiene para la población, pequeños y mayores. Por esta razón, creo que entrar de nuevo en la carrera Olímpica, para conseguir ganar el derecho a celebrar en nuestra ciudad las olimpiadas del 2020, es apropiado, aunque no a cualquier precio.

Primero habrá que estudiar las posibilidades reales, no porque alguien nos "regale" los oídos, como en las del 2016, si no porque se haga un buen estudio de las posibilidades existentes en base a los países que van a presentarse.


Parece ser que en esta ocasión, en el 2020, es más probable que los JJ.OO. vuelvan a Europa, lo cual da una mayor oportunidad a Madrid, para conseguir su Olimpiada.¡A LA TERCERA VA LA VENCIDA!

Otra condición sería, que haya un control exhaustivo del dinero que esta candidatura cuesta (dinero directo e indirecto) y por supuesto con la máxima transparencia, con detalles de cada gasto y con controles de la oposición, que en esta ocasión estarán reforzados por UPyD.

La candidatura de Madrid y tiene muchos “deberes” hechos, fundamentalmente en las infraestructuras olímpicas, aunque muchas de ellas estarán obsoletas en el 2020 y otras, como el Centro Acuático, mejor que no se terminen, porque no habrá quien resista el coste de su mantenimiento.

Sin duda será una buena ocasión para la promoción de Madrid en el mundo y del deporte en España. La mayoría la queremos, pero no a “cualquier precio”

Sin duda, la celebración de una Olimpiada en la ciudad de Madrid, contribuiría a promocionar la práctica del deporte entre la población, pero ojo, si se saben aprovechar las sinergias. O sea, si hay un buen Plan para la práctica deportiva de los madrileños, paralelamente a la Candidatura Olímpica.
Aprovechando esta ocasión me pregunto: ¿CUANDO ESPERA EL AYUNTAMIENTO DE MADRID PARA HACER UN "PLAN EXTRATÉGICO DEL DEPORTE"?.


Nuestra ciudad necesita un “Plan Estrategico del Deporte”, ya que actualmente no hay nadie que conozca la REALIDAD DE LA OFERTA Y DEMANDA DEL DEPORTE EN MADRID. ¿Se sabe la oferta pública de Ayuntamiento, Comunidad, universidades, centros escolares, etc.?; ¿Se sabe la oferta privada de gimnasios, clubes deportivos, asociaciones deportivas, universidades privadas, etc.? ¿Se ha hecho un mapa de la oferta en la ciudad? ¿Y de la demanda?¿Donde tiene que invertir el Ayuntamiento, sin que tenga que entrar en "competencia desleal" con la oferta privada?.......

Creo que queda muy probada la necesidad de que Madrid tenga su "PLAN ESTRATÉGICO DEL DEPORTE 2012-2020"

PARTICIPACIÓN DE UN AYUNTAMIENTO COMO ACCIONISTA DE UN CLUB DE FÚTBOL

Hago una reflexión sobre un tema que quiero trasladar a este foro: Ya en la legislatura anterior, en mi pueblo, al Concejal de Deportes se le ocurrió salvar las cuentas de un club de fútbol, comprando la mayoría de sus acciones, por lo que ahora, el Ayuntamiento es el principal accionista de un club de fútbol, que la mayor parte de su presupuesto se va en pagar a jugadores y traslados del primer equipo. A mi entender esto es una barbaridad y el Ayuntamiento jamás debe ser partícipe de una entidad deportiva porque se perdería el trato igualitario con otras entidades (otros ciudadanos) y además siempre supondrá un derroche para las arcas municipales. De hecho ahora tiene el dilema de tener que salvar a un club de baloncesto dándole una suma importante de dinero para que pueda ascender de categoría. Creo que este caso es distinto a anterior, pero a mi entender, un ayuntamiento nunca debe dar ayudas para que un club ascienda o mantenga su categoría, a no ser de forma excepcional, por causas justificadas y con el consenso de la mayor parte de los vecinos.

viernes, 24 de junio de 2011

LA CARRERA PROFESIONAL EN LOS CENTROS DEPORTIVOS

La carrera profesional es algo que no está resuelto en los centros deportivos, y de muy difícil solución, motivado por la dificultad que tienen los patronos de casar sus cuentas, gastos e ingresos con amortizaciones y beneficios. 
Un técnico deportivo que comienza a dar clases en un centro deportivo, dispondrá de pocas oportunidades para desarrollar su carrera profesional. Por lo que el empresario tiene la obligación de pensar y desarrollar un mecanismo de desarrollo de carrera profesional que sirva de motivación al técnico o a cualquier otro trabajador. 
Por un lado hablemos de motivación desde dos puntos de vista para el trabajador: EXTERNA E INTERNA. 

MOTIVACIÓN EXTERNA 

Hablamos de MOTIVACIÓN EXTERNA cuando a los miembros de una organización se les motiva con recompensas extrínsecas al trabajo.  Es decir:
-      Remuneración.
-      Incentivos.
-      Beneficios sociales.
-      Pluses.
-      Premios.
-      Participaciones.

Las organizaciones se plantean varias cuestiones a la hora de motivar a sus empleados.

- ¿Bastará una alta compensación económica para aumentar el nivel de rendimiento?
- ¿Es mejor un sistema de retribución que tenga en cuenta las diferencias en relación al rendimiento?
- ¿A qué indicios responden los empleados para que se sientan satisfechos en su puesto de trabajo?
- ¿Se puede cuantificar la motivación o las consecuencias deri­vadas de esta?

 La motivación depende de la situación y de cómo es percibido por los empleados y no habrá mayor o menor satisfacción según las necesidades de cada individuo y el valor que les otorgue a estas.

Los resultados obtenidos tras muchas inversiones acerca de la importancia relativa de la remuneración con respecto a otras re­compensas posibles, indican la consideración del “salario" como principal factor de motivación.  Sin embargo, no es posible generalizar  esta consideración a todos los individuos, poder lograr que los empleados estén satisfechos con su retribución no es fácil y depen­derá de varios factores:

a)    De la diferencia entre lo que se espera y lo que se recibe y de una comparación entre las exigencias del puesto, esfuerzo y ren­dimientos con la combinación de recompensas intrínsecas y ex­trínsecas que se reciben.
b)    Las comparaciones que un individuo hace entre sus aptitudes, formación y experiencia con respecto a las de los demás miem­bros de su organización tanto en puestos similares como en puestos distintos y la repercusión de éstas en su actuación, implicando satisfacción o insatisfacción según consideren que es­tán bien o mal pagados.
c)    Otro aspecto importante de insatisfacción es la "percepción" equivocada que se tiene de las recompensas recibidas por otros.  Se ha comprobado que se tiende a sobre valorar la remune­ración de los compañeros de trabajo que efectúan tareas similares, al mismo tiempo que se infravalora su rendimiento.
d)    Se establecerá un sistema mixto que combine ambos tipos de recompensas intrínsecas y extrínsecas, pues el establecimiento de uno u otro por separado produce insatisfacción. 

Una de las principales características que debe cumplir un siste­ma de retribuciones es la "Equidad"; las consecuencias de la falta de equidad en las remuneraciones, en comparación con los merca­dos de trabajo externo, pueden ser muy graves para las empresas.   

La causa de que se produzca falta de equidad se encuentra en un conflicto de intereses; por un lado la empresa quiere dar recom­pensas a los que trabajan bien y por otro, reducir costes.   

MOTIVACIÓN INTERNA 

Es aquella que se produce cuando las recompensas intrínse­cas resultantes de la realización de la tarea en sí misma.
-      Satisfacción por el triunfo.
-      Sensación de influir.
-      Relación de poder.
-      Estatus.
-      Autoestima.
-      Sentimiento de competencia.

Para aumentar dichas recompensas es necesario que la organización desarrolle un ambiente de trabajo favorable a tales satisfac­ciones.  Esto es, necesita que el "Clima" que rodea a los empleados sea bueno y no dificulte su actuación en direcciones:
-      Alcanzar las metas y objetivos definidos por la organización.
-      Alcanzar las metas y objetivos definidos por el individuo.
-      Alcanzar las metas y objetivos concretos definidos en su puesto de trabajo.

Existen tres variables que están estrechamente relacionadas y que constantemente interactúan entre sí Para lograr la satisfacción o insatisfacción en el trabajo.
1° Variable................ Organización
  Variable............... Individuo
  Variable............... Puesto

 El individuo recibe un feedback del desempeño de su puesto a través de sus compañeros (de cada uno y del grupo) y de su jefe inmediato.
La interacción de estas tres variables afecta al rendimiento de los miembros de una organización.  Los resultados pueden ser:

-Positivos.......................................... Satisfacción.
-Negativos......................................... Insatisfacción.

Según el clima que haya en la empresa se produce un avance o distanciamiento en la dirección de la motivación. Relacionado con ésta se encuentra la escala de valores que sustenta una organi­zación y que define el comportamiento o actuación de sus miem­bros.

Para conseguir sus objetivos, una empresa deberá encontrar la combinación óptima de motivación y control que mueva a la gente hacia un propósito común. ¿Qué medios utilizamos para lograr la motivación interna?

LA CARRERA PROFESIONAL

El desarrollo de La carrera profesional bien estudiada y desarrollada, puede ser la solución a los problemas de rotación de personal y la falta de motivación, puede ser la solución en los centros deportivos.

La carrera profesional debe combinar dos modalidades de carrera en las que se puede avanzar de forma simultánea:

  • Carrera vertical: Ascenso a puestos de superior grado o nivel dentro de la estructura o pirámide jerárquica de la organización
  • Carrera horizontal: Ascensos consecutivos, sin cambiar de puesto de trabajo.
La promoción interna es la que supone un cambio desde la categoría o grupo en la que se encuentra un trabajador, hacia uno situado en un grupo profesional superior o hacia otro del mismo grupo profesional. En este caso, las dos modalidades de promoción interna no pueden ser simultaneas, aunque si pueden ser sucesivas.

  • La promoción interna vertical se exige dispone de los requisitos mínimos, que pueden ser exigidos para el cambio de “grado o grupo”, y al menos una antigüedad mínima en dicho grupo. Por ejemplo de dos a cuatro años de servicio activo en el grupo inferior.
  • La Promoción interna horizontal, puede hacer referencia al modo en el que un trabajador, técnico o de esta categoría puede pueda ir mejorando su situación dentro del centro deportivo.
PROMOCIÓN VERTICAL

  • Esta vía de ascenso solo es factible desde un grupo inferior, debiendo establecer que los trabajadores deben poseer los requisitos exigidos para el ingreso en el grupo superior. Hay que entender incluido siempre el de titulación académica, por lo que no es posible que se pueda eximir de este requisito o convalidarlo por diplomas expedidos por sus escuelas de formación, tal como vienen reivindicando las organizaciones sindicales.
PROMOCIÓN HORIZONTAL

No se trata realmente de una modalidad de ascenso, por consiguiente, los requisitos, cuando se produzca dentro de una misma administración podrán ser la revisión de su expediente en donde:

  • La valoración del desempeño que haya obtenido anualmente sea positiva.
  • La realización de una prueba práctica.
  • La revisión de méritos curriculares o entrevista, que permita verificar que los aspirantes reúnen los conocimientos, habilidades y/o competencias requeridas para el desempeño del puesto.
  • La antigüedad de cuatro años en el puesto, categoría o grupo.
Los niveles máximos en este grupo pueden ser 5 o 6, lo que supone que un trabajador puede aspirar a mejorar su nivel horizontal durante 24 años.

La mejora de salario entre cada grado dentro del mismo nivel es mínima, aunque debe ser suficiente para motivar al personal

Si la dirección adquiere el compromiso de llevar a cabo una política "Innovadora", en materia de Recursos Humanos, lógica­mente uno de los objetivos que perseguirá será aumentar la moti­vación de los empleados con el fin de que disminuya tanto el absentismo como la rotación y se incremente la productividad. A tal fin, mediante la modificaciones necesarias podemos conseguir:

a)         Mayor calidad en el desempeño del trabajo, al  ampliar las res­ponsabilidades en el puesto.
b)        Implicación de los miembros de la organización y su propio compromiso.
c)         Desarrollo de la competencia y estima de los empleados.





Pablo Sánchez Buján

25 de julio de 2011

jueves, 5 de mayo de 2011

LA FRUSTRACIÓN DEL DEPORTISTA

El pasado 2 de mayo la revista digital Eroski Consumer ha publicado un interesante artículo de NÚRIA LLAVINA RUBIO, que por considerarlo importante, especialmente para los padres de jóvenes deportistas y para técnicos deportivos, Maestros y Licenciados en Educación física, incluyo en este blog.

El estrés, la soledad o los sentimientos de fracaso pueden provocar en los deportistas, incluso en los más pequeños, estados depresivos.

Una de cada cinco personas sufre depresión en algún momento de su vida. En este porcentaje se incluyen los deportistas, sobre todo, los profesionales. Estar lejos de la familia, no demostrar los sentimientos para no mostrar debilidad o el estrés por la mirada constante de los medios son los principales motivos por los cuales los jugadores pueden caer en estados depresivos. La frustración es un factor muy importante ya que, si no se gestiona de manera adecuada, provoca altos niveles de estrés. Por este motivo, es necesario que desde los primeros años de la vida del deportista se traten estas cuestiones con naturalidad y se enseñe a convertir el error en oportunidad.
Autor:
Científicos británicos han explicado hace poco los motivos de la depresión entre los deportistas que compiten en el ámbito profesional. Esta enfermedad no respeta niveles sociales, ni nacionalidades. Los deportistas de alto rendimiento están expuestos incluso más a esta enfermedad, debido a la mirada atenta de los medios o a la sensación constante de tener que rendir al máximo. La presión es tal, que pueden sufrir secuelas psicológicas de estados de estrés o de soledad.
Si bien una rotura o un esguince son lesiones físicas apreciables, la afección psicológica pasa a menudo desapercibida y causa una gran angustia. Ian Maynard, psicólogo del Deporte de la Universidad de Sheffield Hallam (Reino Unido), asegura que los jugadores no están acostumbrados a manifestar sus emociones, ya que consideran que ello podría generarles problemas durante la competición y, por este motivo, tienden a ser cerrados y muestran una imagen dura.
En general, están sometidos a grandes niveles de estrés porque las expectativas que se tiene de ellos superan, con frecuencia, sus capacidades psicológicas. Ellos mismos se plantean metas que, si no las cumplen, provocan un estado de depresión que pocas veces expresan para no mostrar debilidad. Otra de las razones puede ser la soledad derivada de los compromisos deportivos, que les mantiene alejados de sus familias durante largos períodos de tiempo.

El bloqueo, un síntoma
Uno de los principales síntomas de estos problemas es el bloqueo, que provoca que el rendimiento en la competición se reduzca de forma considerable. Montserrat Cascalló, presidenta de la Asociación de Coaching Deportivo de Cataluña, especialista en psicología del deporte y entrenadora de baloncesto, asegura que en estos casos es muy importante diferenciar entre dos conceptos: el bloqueo emocional y el bajo rendimiento en competición.
El papel de los progenitores es transmitir a los hijos que no siempre es posible cumplir los deseos y objetivos, y que ello no es un trauma.
El bajo rendimiento en competición se asocia a deportistas que aún no han aprendido a competir, sobre todo, por la incapacidad de mantener la concentración durante las pruebas (estar poco habituados a un entorno diferente) y por el exceso de estrés con el que se vive esta situación. El estrés es un aspecto negativo, ya que "no permite tener precisión en los movimientos, concentrarse para una correcta toma de decisiones ni lograr el grado de activación óptimo para competir", describe la especialista. El entorno que les rodea, como la familia, los medios de comunicación y, en ocasiones, el propio entrenador, aumentan el grado de estrés, que no ayuda a competir en condiciones óptimas.
El bloqueo emocional es más complicado. "Surge cuando una emoción fuerte y negativa, como miedo, rabia o falta de seguridad, ha quedado conectada a una situación", define Cascalló. Entonces, cada vez que el deportista está en una misma circunstancia o similar, siente de nuevo la emoción pasada y eso imposibilita una actuación deportiva normalizada (un ejemplo es perder una competición importante con un árbitro o rival concreto). Para ayudar a la persona a superar esto, el Coaching y la psicología del deporte son de gran ayuda.

Aprender con la derrota.
La frustración es un estado emocional que puede influir de manera negativa en el deportista, sobre todo, porque también puede provocar un gran estado de estrés. Se desarrolla en algunas personas cuando no se cumple su voluntad, es decir, cuando no pueden alcanzar deseos u objetivos que tenían. Ante el desengaño, la persona no tiene claro si es un obstáculo en su camino o una pérdida irreparable. "Por este motivo, suele manifestarse con rasgos mezclados de emociones más básicas, como son la ira (enfado ante un obstáculo) y la tristeza (decepción por la pérdida)", define la experta.
La frustración en el deporte es un estado habitual. El hecho de competir supone de forma implícita la posibilidad de ganar y perder. Pero para muchos, perder es sinónimo de fracaso, al no lograr el objetivo por el cual tanto se trabaja durante los entrenamientos. Cuando los deportistas son niños, esta emoción puede adquirir una importancia mucho mayor que en adultos, porque "los deseos están aún muy conectados con las necesidades básicas (alimentarse, dormir)", argumenta la especialista. Incluso, se puede llegar a considerar una reacción normal: cumplir con los deseos aporta seguridad y estabilidad, un aspecto fundamental para el desarrollo.
No obstante, esta decepción debe formar parte del desarrollo de todo individuo. Lo esencial no es sobrellevarla, sino experimentarla cuando se desarrolle, como emoción que es, y a continuación, superarla. "Sobrellevar un fracaso es una señal de mal ajuste emocional y causa de malestar e insatisfacción en la persona", asegura Cascalló. En los practicantes jóvenes, la incapacidad de superar contrariedades debido a un bajo nivel de tolerancia provoca malestar y poco disfrute de la experiencia deportiva. A largo plazo, es causa de abandono de la actividad.

Ayudar al pequeño deportista
Según Cascalló, la clave para superar la frustración en la actividad deportiva está en el desarrollo de la inteligencia emocional desde la infancia, que les permita, a su vez, desarrollar aspectos que les ayudarán en muchos ámbitos de la vida. El deporte es un medio idóneo para integrar estos aprendizajes, que también pueden englobarse en el campo laboral, social e, incluso, personal. En personas con un buen nivel de inteligencia emocional, la desilusión puede superarse de forma rápida mediante un análisis de la situación y la decisión sobre cómo reorientar el objetivo no logrado.
Es primordial que uno sea capaz de entender los errores como oportunidades de enseñanza. Una inteligencia emocional poco desarrollada, en cambio, no permite superar la emoción inicial de frustración y la persona acaba por desarrollar conductas agresivo-pasivas que no ayudan ni a mejorar ni a lograr más bienestar. Al contrario, provoca un círculo vicioso de difícil salida. Esta agresividad proviene del sentimiento de ira implícito en el desengaño.
El papel de los progenitores es "transmitir a los hijos que no siempre es posible cumplir los deseos y objetivos, y que ello no es un trauma, sino una situación normal de la que se puede aprender para mejorar y conseguir más satisfacción". Cascalló considera que muchos padres, poco conocedores de la gran importancia que tiene que los hijos aprendan a desarrollar estrategias para afrontar estas emociones, evitan que experimenten ningún tipo de frustración e intentan atender a todos sus deseos o incluso, les esconden la realidad para que no sufran. En cambio, sentencia la experta, la responsabilidad de los padres debería estar en ayudar a sus hijos a desarrollar la tolerancia a la frustración.
DEJAR DE LADO LOS RESULTADOS.
Es tarea de los entrenadores deportivos ayudar a desarrollar una buena inteligencia emocional que les anime a progresar en la vertiente deportiva y a gozar del deporte en todas sus facetas. Las adversidades, desde errores a lesiones, forman parte de la actividad y, cuando ocurren, permiten analizar qué hay que hacer diferente para mejorar. "Es importante que el entrenador enseñe al deportista a trabajar en la mejora continua basada en el esfuerzo y los progresos, no en los resultados", recomienda Cascalló. Para ello, es fundamental que entre ambos acuerden objetivos de equipo e individuales.
El entrenador es un modelo y la lectura que haga el deportista del mismo determinará parte de su conducta. "Las reacciones del entrenador ante las derrotas, las decisiones arbitrales e, incluso, los problemas personales, serán los que leerán y aprenderán los jugadores, más allá de sus palabras", explica la especialista.